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Replantear acciones para fortalecer nuestra resiliencia climática

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Perú
Fondo de agua Quiroz.  Foto de Percy Ramírez

Lima, 27 de marzo, 2017 (IICA).  En el marco de las celebraciones del Día Mundial del Agua, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) en Perú organizó el Foro “Gestión del Agua para el Desarrollo Sostenible”, que estuvo enfocado en afrontar la situación de emergencia en la que se encuentran diversas regiones del país debido tanto a factores climáticos como por la actividad humana.

José Hernández, Ministro de Agricultura, inauguró el evento incidiendo en la necesidad de almacenar agua mediante el programa de siembra y cosecha de agua, pero sobre todo de invertir en un mejor manejo de cuencas, en tecnología para reusar el agua residual, y en acciones de prevención de riesgos de inundaciones y sequías. “Hoy es el agua la que destruye ciudades y servicios simplemente por culpa nuestra, por no cuidar cauces y nacientes” indicó.

Por su parte, Eduardo Mestre, de International Water Foundation, propuso un modelo de economía circular del agua en Perú en el que, a diferencia de extraer, usarla y verterla, el agua se reúsa. Según Mestre, existen diversas tecnologías para el tratamiento de agua residual de uso industrial que pueden ser promovidas, conocidas y adaptadas a nuestra necesidad, sobre todo si consideramos que está directamente relacionada con la generación de energía y agricultura. Señaló que el concepto de seguridad hídrica trasciende el acceso doméstico universal: “brinda una calidad que permita paz y estabilidad política, con capacidad de mitigar y adaptarse a los efectos del clima, de acceso y aprovechamiento sostenibles, y con una gestión integral”, comentó.

Los principales retos de reponerse a los desastres fueron expuestos por Abelardo de la Torre Villanueva, Jefe del ANA: “Los daños y pérdidas que generan los eventos climáticos extremos son mucho mayores que los costos de enfrentarlos y prevenirlos. Es urgente crear un organismo responsable nacional de reconstrucción e implementación de obras para la seguridad hídrica integral en Perú; reconstruir la infraestructura dañada; construir para el control de inundaciones y encauzamiento de ríos; recuperar fajas marginales, reubicar viviendas e impedir la urbanización en zonas de alto riesgo, así como realizar obras de drenaje pluvial”, aseguró.

Reunidos en un panel, representantes de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía; Organización Panamericana de la Salud en Perú y la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento resaltaron el rol de las alianzas público-privadas con la sociedad civil en acciones de gestión de riesgo, como la estrategia más efectiva ante un plan de emergencia. Además, estas alianzas pueden impulsar la eficiencia en el uso, control y reúso de agua, y la inversión innovadora para conservar las nacientes de agua a través de mecanismos de Retribución por Servicios Eco-sistémicos (RSE).

“La naturaleza nos advierte una vez más que necesitamos replantear nuestras acciones y su efectividad para la conservación de nuestros ecosistemas permitiendo la sostenibilidad del recurso vital agua. Es una semana para reflexionar cómo hacerlo frente a la situación que afronta el país bajo el compromiso de brindar cooperación técnica para una agricultura más productiva, sostenible e incluyente”, señaló Gaby Rivera, Especialista en Recursos Naturales y Cambio Climático del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Javier García González, representante del IICA en nuestro país concluye: “Necesitamos seguir innovando con Retribución por Servicios Ecosistémicos. En ese sentido, el IICA puede aportar mucho gracias a nuestro conocimiento técnico y experiencia, especialmente en retribución por servicios hidrológicos para agua y riego. Tenemos casos de éxito gracias al Convenio entre el IICA y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia MAEF; destacamos el  del fondo de Agua Quiroz, del sector hidráulico menor de San Lorenzo en Piura, que como alianza Público Privada, garantiza calidad y cantidad de agua para el sector. Quienes se benefician del agua en la parte baja de la cuenca, hoy reconocen y retribuyen a las comunidades que están en la parte alta por tomar decisiones de producción y consumo para conservar los páramos y bosques.    

Más información: gaby.rivera@iica.int