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Presentan plataformas y herramientas para proyectos de bio-emprendimientos en el sector agroalimentario

Especialistas participantes en el Primer Congreso de Bioeconomía circular Fase II: Financiar el Bio-emprendimiento
Especialistas participantes en el Primer Congreso de Bioeconomía circular Fase II: Financiar el Bio-emprendimiento

 

Ciudad de México, 13 agosto, 2021 (IICA).- Especialistas, académicos, instituciones y organizaciones públicas y privadas presentaron durante el “Primer Congreso de Bioeconomía circular Fase II: Financiar el Bio-emprendimiento”, plataformas y herramientas que pueden ser usadas por bioemprendedores que buscan negocios exitosos y sustentables.

En el congreso, organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), la Agencia Espacial Mexicana (AEM), la Universidad de Chapingo (UACH) y la Red de INNOVAGRO, se reconoció que el uso de herramientas digitales y metodológicas son fundamentales para apoyar las ideas y proyectos de bio-emprendimiento, así como el uso de financiamiento con enfoque de sostenibilidad e inclusión.

La formulación de proyectos, planeación, medición de resultados, financiamiento, modelos para establecer riesgos con probabilidad de impacto, portafolios de inversiones con evaluación de ganancia y pérdidas, fueron algunos de los temas abordados por los panelistas.

Reconocieron que ante las previsiones de aumento de 2.3 miles de millones de personas en el mundo para alcanzar los 9,700 millones de habitantes en 2050, obliga a avanzar hacia la seguridad alimentaria y a motivar acciones en bioeconomía para que desde el diseño de proyectos, nada se desperdicie.

“Se necesitan introducir mejoras en la productividad, y no solo cambiar los sistemas productivos, pues también se debe vigilar lo que se consume y desperdicia”, dijo Mercedes Montero, docente en la Escuela de Economía Agrícola y Agronegocios de la Universidad de Costa Rica, en su conferencia magistral “Medición de potencial bioeconómico”.

Marisol del Toro, comentarista de la conferencia, subrayó la importancia de contar con una economía circular que impida desde el diseño y planeación en la producción, que nada se desperdicie, y que en temas alimentarios, se piense en equipos multidisciplinarios que ayuden a aprovechar adecuadamente los residuos en cada uno de los procesos.

En el congreso de tres días se conocieron plataformas como BioEmprender, presentada por Marvin Blanco, Especialista del Programa de Bioeconomía del IICA, para proporcionar a emprendedores rurales herramientas tecnológicas y servicios que les ayuden a iniciar y desarrollar proyectos de bioeconomía.

La plataforma, que se encuentra en el sitio: https://bio-emprender.iica.int/, permite a bioemprendedores conocer las innovaciones disponibles para cadenas de valor alrededor de productos agroalimentarios y servicios de financiamiento, así como favorecer el intercambio en América Latina.

Otra de las plataformas fue presentada por Macarena Martínez, Técnica en proyectos de investigación y asesoramiento de ConneCTA, quien mencionó que esa plataforma es un encuentro de oferta tecnológica para dar respuesta a necesidades del mercado, con catálogos de propuestas que ayudan al bio emprendimiento.

Diana Arrioja, Vicepresidenta del sector agroindustrial de la CANACINTRA, presentó una herramienta sobre el uso de imágenes satelitales con colores para ayudar a los emprendimientos a saber qué se puede cultivar y en dónde, a tomar decisiones sobre cuerpos de agua y evaluar procesos de desertificación, gracias a los colores que se usan como códigos para identificar las características de las tierras cultivadas, nutrientes en suelos, plagas, entre otros.

Representantes de empresas con diversos bioproductos presentaron sus experiencias. Enrique Galindo Fentanes del Instituto de Biotecnología, presentó al biofungicida FungiFree AB, con el que millones de bacterias que producen diversos metabolitos contribuyen a controles biológico de fungosis.

Applied Biotec, liderada por Alejandro Torres, reveló los diversos usos de la capsaicina, molécula picante de los chiles, para producir plaguicidas con controles biológicos naturales de patógenos con el que se reduce o elimina el efecto dañino de plagas en frutas, y el investigador de la Universidad de Nuevo León, Hugo García, demostró la importancia de la microbiología y la biotecnología para aprovechar los hongos y las bacterias en la producción de cerveza.

También se destacaron los errores más frecuentes y las maneras de prevenirlos, a partir del análisis de brechas en la integración de los proyectos, la alineación estratégica de recursos y objetivos, la identificación de los principales factores que pueden limitar los proyectos bioeconómicos, y la necesidad de integrar portafolios de inversión con el análisis del riesgo y la incertidumbre en los proyectos.

Hugo Chavarría, Gerente del Programa Hemisférico de Bioeconomía y Desarrollo Productivo del IICA, destacó la necesidad de analizar los aprovechamientos de la bioeconomía, fortalecer los trabajos de prospección tecnológica, y los bioemprendimientos.

Arturo Hernández, Director General de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma Chapingo, destacó las agendas de Investigación agropecuaria y ambiental que desarrolla la Universidad y que se aproximan a la bioeconomía, con enfoque en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Carlos Menéndez especialista del IICA México, destacó la importancia de apoyar organizaciones con una visión bioeconómica, con criterios de sostenibilidad, rentabilidad y equidad e inclusión, con indicadores básicos, que orienten la gobernanza e institucionalidad a la superación de los retos actuales.

Los expertos coincidieron en destacar el rol estratégico de diversas fuentes de financiamiento públicas y privadas, nacionales e internacionales, pues pueden constituirse en un verdadero pilar para el desarrollo bioeconómico de los países.

Más información:

carlos.menendez@iica.int