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Políticas de impulso a buenas prácticas agrícolas y uso responsable de agua y suelo marcan ruta de México para enfrentar el cambio climático en el agro

En el diálogo se abordaron los retos y las oportunidades para una implementación exitosa de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas
En el diálogo se abordaron los retos y las oportunidades para una implementación exitosa de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas

Ciudad de México, 23 de febrero, 2021 (IICA). La agricultura puede contribuir a minimizar el impacto del cambio climático con políticas sólidas que impulsen las buenas prácticas entre los productores y el uso adecuado de recursos naturales como suelo y agua para lograr, en el futuro cercano, sistemas agroalimentarios resilientes y sustentables.
 
Así concluyeron expertos del sector público y del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) durante el foro virtual “Cambio Climático en el Sector Agroalimentario y en los Territorios Rurales de México”, organizado por el organismo internacional especializado en agro y ruralidad.
 
En el diálogo se abordaron los retos y las oportunidades para una implementación exitosa de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) establecidas por México para la adaptación y la mitigación al cambio climático.
 
El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) de este país, Víctor Villalobos, detalló que implementar buenas prácticas agrícolas, impulsar la labranza de conservación, evitar quemas agrícolas y pecuarias, manejar responsablemente el suelo y el agua, usar en forma sustentable los recursos genéticos e incorporar nuevas tecnologías permitirán en el mediano y largo plazo mitigar los efectos del cambio climático en el agro.
 
“El cambio climático ha venido impactando progresivamente la agricultura y se ve reflejado en la productividad, es necesario plantear alternativas para su adaptación. No podemos poner en riesgo la seguridad alimentaria, de ahí que requerimos una agricultura más sustentable, productiva e incluyente”, afirmó Villalobos.
 
El Secretario de Agricultura agregó que México depende mucho de las lluvias, dado que más del 70 % de la tierra arable es de temporal. “Es muy importante el recurso hídrico para tener las cosechas esperadas, principalmente en cultivos básicos”, expresó.
 
Acción climática es crucial
Durante el foro se señaló que, bajo un escenario de inacción ante el cambio climático, México podría reducir drásticamente su capacidad de producción agrícola y los rendimientos disminuir entre 5% y 20% en las próximas dos décadas, y de hasta 80% a finales del siglo en algunos estados, en cultivos como el maíz.
 
En el evento, el Subsecretario de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Jorge Arturo Argueta, expresó que el 23% del total de emisiones antropógenas de gases de efecto invernadero (GEI) provienen de la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra, de acuerdo con el más reciente informe (2007 a 2016) sobre tierras, desertificación y seguridad alimentaria del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
 
En ese sentido, destacó que “la agroecología y la agroforestería son una alternativa no sólo para mitigar y adaptarse al cambio climático, sino para producir alimentos sanos para toda la humanidad, fomentar la transición hacia sistemas alimentarios y agrícolas ambientalmente sostenibles, económicamente justos y socialmente equitativos”.
 
“Es importante desarrollar visiones compartidas de las interrelaciones entre la agricultura y el medio ambiente, que apoye a los actores del sector a hacer frente a los efectos de un clima cambiante. Es fundamental avanzar hacia el logro de los compromisos país en el sector agroalimentario y los territorios rurales establecidos en la Agenda 2030, para contribuir al bienestar de todos, en especial los más vulnerables”, añadió el Representante del IICA en México, Diego Montenegro.
 
En el foro también participaron la directora general de Atención al Cambio Climático en el Sector Agropecuario de la SADER, Sol Ortiz; el director general de Políticas para el Cambio Climático de la SEMARNAT, Marco Heredia; y la directora general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Amparo Martínez, quienes presentaron los compromisos y las acciones de adaptación y de mitigación para el cambio climático de sus instituciones para favorecer la productividad del sector agroalimentario.
 
Ortiz puntualizó que México actualizó sus compromisos en el Acuerdo de París mediante la vinculación y el establecimiento de mayores alcances en las acciones de mitigación y adaptación en el sector agroalimentario –en congruencia con el Programa Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural–, para transitar hacia la autosuficiencia alimentaria y el rescate del campo bajo un enfoque de productividad, sustentabilidad e inclusión.
 
México tiene el compromiso de reducir el 8% de sus emisiones en el sector agropecuario para el 2030.
 
En la cita, la gerenta del Programa de Cambio Climático y Recursos Naturales del IICA, Kelly Witkowski, destacó los esfuerzos y el compromiso de México en acciones climáticas, los cuales a través de cooperación Sur-Sur podrían ser de gran utilidad para desarrollar programas similares en otras latitudes.
 
“Por la importancia del cambio climático en la agricultura, es necesario que países de América Latina y el Caribe busquen más enfoques de integración, alineamiento de políticas públicas y enfoques de género”, mencionó Witkowski.
 

Leticia Deschamps, coordinadora de proyectos del IICA México, consideró que el cambio climático debe ser considerado como un elemento integral de las políticas de desarrollo sustentable en el sector agroalimentario y los territorios rurales.

El gran desafío es la coordinación en acciones técnicas, científicas, de gestión de riesgos, de desarrollo de capacidades, de financiamiento con el fin de frenar el cambio climático, avanzar en la mitigación, adaptación, en las sinergias entre estas y la biodiversidad y establecer herramientas de medición en esta transición hacia la sustentabilidad, indicó.


 
Más información:
Leticia Deschamps, Coordinadora de Proyectos del IICA en México.
leticia.deschamps@iica.int