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La Pitahaya o Fruta del Dragón se fomenta significativamente en la República Dominicana

La Pitahaya o Fruta del Dragón se fomenta significativamente en la República Dominicana

La “fruta del dragón” es un cultivo orgánico y resistente a muchas plagas y enfermedades, bajos costos de producción, y puede resistir a la sequía estacional de algunas zonas del país

Santo Domingo, Rep. Dom., 30 de julio 2018 (IICA). El cultivo de la pitahaya en los últimos años se ha estado fomentando significativamente en la República Dominicana por las autoridades del sector agropecuario, con el objetivo de incrementar las exportaciones a través de la diversificación.

En la actualidad, esta fruta tropical de origen asiático es altamente competitiva, de mucha demanda en los mercados internacionales y de acuerdo a las autoridades del país, la siembra de este fruto se ha diversificado y distribuido por las diferentes provincias. En la actualidad, existen alrededor de 600 tareas sembradas, que podrían generar cada año una producción de aproximadamente RD$19.8 millones.

El año pasado, el país logró exportar el producto hacia España, sin embargo, en Estados Unidos la demanda de la fruta es de 60 contenedores al mes, cuota que el país actualmente no puede suplir, por lo que existe un mercado insatisfecho y en la espera de recibir el producto.

El género Hylocereus es originario de América tropical, principalmente de América central y el Caribe. Entre las especies más cultivadas se encuentra Hylocereus undatus. Se trata de una planta perenne de carácter epfítico o terrestre, de porte rastrero y abundante ramificación. Pueden llegar a alcanzar de 0,5 a 2m de largo.

De acuerdo a sus requerimientos edafoclimáticos, la pitahaya prefiere temperaturas de climas cálidos subhúmedos. No obstante, también se desarrolla adecuadamente en climas secos. La temperatura óptima para el desarrollo de la planta oscila en torno a 16-25ºC, no tolerando las bajas temperaturas.  

El cultivo de la pitahaya requiere de alta luminosidad para el desarrollo de los diferentes procesos fisiológicos. Una adecuada iluminación estimula la brotación de las yemas florales. Se trata de una planta que, debido a su rusticidad, se adapta a suelos secos, pobres y pedregosos. No obstante, prefieren suelos franco-arenosos, húmedos, con buen drenaje por su sensibilidad al encharcamiento, ricos en materia orgánica y pH ligeramente ácido (5,5-6,5). 

No requiere abundante agua y se deben dar riegos de apoyo durante los dos primeros años de la plantación con el objetivo de estimular un adecuado crecimiento vegetativo. Los siguientes años, únicamente se debe regar durante la floración ya que si se riega durante la época de sequía puede provocar una disminución de la floración.

La multiplicación más usual de la pitahaya es mediante propagación vegetativa por medio de estacas. La propagación por semillas no es aconsejable, ya que es un proceso muy lento, pudiendo transcurrir para ser una planta productiva, al menos 7 años. 

La propagación vegetativa por esquejes consiste en cortar tallos de unos 25-30cm de longitud procedentes de plantas madre. Los tallos seleccionados deben ser de al menos dos años de edad. Seguidamente, se deben dejar cicatrizar durante 3-7 días a la sombra. A posteriori se procede a la siembra en bolsas de vivero de 20x30cm. Antes de esta labor es recomendable la desinfección de las vainas con fungicidas y bactericidas y el sustrato empleado debe tener una buena capacidad de drenaje y ser rico en materia orgánica. 

Más información: Héctor Garibaldis Pérez, Especialista en Agronegocios, hector.perez@iica.int

 http://www.infoagro.com/documentos/el_cultivo_pitahaya.asp

 

 

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